Buiatti: “Cuando menos garrapata tenemos, es cuando más debemos hablar de garrapata”
El veterinario villaguayense destacó el saneamiento de 100 establecimientos rurales durante el último año y remarcó que el compromiso del productor es clave para controlar una problemática que genera importantes pérdidas económicas en la ganadería entrerriana.
La lucha contra la garrapata continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios para la producción ganadera de Entre Ríos. Así lo sostuvo el médico veterinario Marcial Buiatti durante una entrevista concedida al periodista Gregorio Sesa en el programa radial “La Voz del Campo”, que se emite por FM Campo y Ciudad.
Al analizar la situación del departamento Villaguay, Buiatti señaló que durante el último año se registraron 112 establecimientos con presencia de garrapata. Sin embargo, destacó el trabajo realizado entre productores, veterinarios y personal técnico, que permitió sanear 100 de esos campos.
“Siempre se pretende estar mejor, pero el resultado logrado ha sido muy importante. Hay que agradecer el compromiso de los productores y el acompañamiento permanente de los colegas y de los técnicos que trabajan en el control de esta problemática”, expresó.
El profesional explicó que aún permanecen bajo tratamiento algunos establecimientos detectados durante la primavera y otros focos aparecidos en los meses de mayor actividad del parásito. No obstante, consideró que la situación del departamento se mantiene bajo control gracias al trabajo coordinado y a la rápida intervención ante cada detección.
El productor, pieza fundamental
Durante la entrevista, Buiatti insistió en que el éxito de cualquier plan sanitario depende principalmente del involucramiento de los productores.
“El 80 por ciento del trabajo lo hace el productor. Es quien pone los recursos, reúne la hacienda, arregla instalaciones, organiza el personal y cumple con los tratamientos. Sin ese compromiso no hay posibilidad de éxito”, afirmó.
En ese sentido, pidió a los ganaderos que informen de inmediato cualquier sospecha de presencia de garrapata.
“No es ningún pecado tener garrapata. Lo importante es detectarla y trabajar para eliminarla. El objetivo es acompañar al productor, no sancionarlo”, remarcó.
Además, aclaró que los establecimientos donde se detectan focos no son clausurados, sino que quedan sujetos a medidas sanitarias que permiten continuar con la actividad productiva bajo control técnico.
Un enemigo silencioso que cuesta caro
Buiatti advirtió que convivir con la garrapata implica pérdidas económicas mucho más importantes de lo que muchos productores imaginan.
Según estudios realizados en el norte entrerriano, los establecimientos afectados registran pérdidas de entre 25 y 35 kilos por ternero, además de diferencias significativas en los índices reproductivos respecto de los campos libres del parásito.
“La garrapata es un socio que se queda con una parte enorme de la producción. Muchas veces nos preocupamos por otros costos, pero convivimos con un parásito que nos quita una porción muy importante de la rentabilidad”, señaló.
El veterinario recordó además que se trata de un ectoparásito que se alimenta de sangre y afecta directamente el desempeño productivo de los animales.
Controles y vigilancia permanente
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el control de movimientos de hacienda.
Buiatti destacó el trabajo conjunto entre las fundaciones sanitarias, organismos de control y fuerzas policiales para detectar irregularidades en el tránsito de animales.
Según indicó, solamente en Villaguay ya se han registrado más de cien tropas devueltas por incumplimientos sanitarios, mientras que a nivel provincial la cifra supera las setecientas.
“Si durante todos estos años no se hubieran realizado controles y saneamientos, hoy Entre Ríos estaría en una situación sanitaria mucho más complicada”, aseguró.
No bajar la guardia
Para el profesional, uno de los errores cometidos en los últimos años fue relajar la comunicación y la concientización cuando la provincia logró reducir considerablemente la cantidad de focos.
“En 2020 prácticamente no teníamos garrapata en Villaguay y había muy pocos establecimientos afectados en Entre Ríos. Pero justamente cuando menos garrapata tenemos es cuando más debemos hablar del tema y reforzar los controles”, sostuvo.
La advertencia cobra especial importancia por la cercanía con provincias donde la problemática continúa siendo compleja, especialmente Corrientes, desde donde ingresan anualmente miles de animales hacia territorio entrerriano.
Finalmente, Buiatti fue contundente al señalar que Entre Ríos cuenta con condiciones sanitarias y climáticas que permiten controlar la enfermedad, siempre que exista responsabilidad y compromiso de todos los actores involucrados.
“No hay ningún establecimiento en la provincia que no pueda limpiarse de garrapata. Lo que puede haber son productores que no logren hacerlo si no cambian algunas conductas. Con trabajo, controles y compromiso, la garrapata se puede combatir”, concluyó.
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