Agro

Drones en el agro: tecnología que gana terreno y promete transformar el trabajo en el campo

Durante la 1ª Expo La Ganadera realizada en General Ramírez, se realizaron demostraciones de drones aplicados a tareas agrícolas. La ingeniera agrónoma Jorgelina Wilhelm, gerenta comercial de MB Maquinarias, explicó cómo funcionan estos equipos, cuáles son sus ventajas y por qué cada vez más productores comienzan a incorporarlos.
En el marco de la 1ª Expo La Ganadera 2026, realizada en General Ramírez, la tecnología aplicada al agro tuvo un lugar destacado. Una de las demostraciones que más interés despertó entre los productores fue la de drones agrícolas, equipos que comienzan a consolidarse como herramientas clave para modernizar las tareas en el campo.
En ese contexto, Campo y Ciudad dialogó con la ingeniera agrónoma Jorgelina Wilhelm, gerenta comercial de MB Maquinarias, quien brindó detalles sobre el funcionamiento de estos equipos, sus aplicaciones y el avance que vienen teniendo dentro del sector productivo. MB Maquinarias es reseller de DyE (máster dealer) y trabaja exclusivamente con DJI, lo que le permite ofrecer un servicio completo, desde la venta hasta la postventa y mantenimiento de los equipos.
Durante la jornada se realizaron demostraciones prácticas para que los asistentes pudieran observar de cerca el potencial de esta tecnología. “Hoy hicimos dos vuelos. Uno con un producto de DJI, el modelo T50, con el que realizamos una siembra de avena, y luego otro vuelo con agua utilizando un equipo nuevo, el T100, que salió hace unos meses”, explicó Wilhelm.
Según detalló, la demostración también permitió mostrar las diferencias entre los distintos modelos y las mejoras incorporadas en las últimas generaciones de drones. “Explicamos cuáles son los nuevos avances de DJI en cuestiones de seguridad, velocidad, autonomía y capacidad, comparando las unidades que teníamos presentes”, señaló.

Un avance que gana espacio en el agro

Aunque se trata de una tecnología relativamente nueva para muchos productores, su adopción avanza de manera sostenida. Wilhelm explicó que algunos sectores la incorporaron más rápido que otros.
“Hay sectores del agro, como el arrocero, que lo implementaron mucho más rápido por las prestaciones del equipo y por cuestiones de piso”, indicó. En ese sentido, destacó que Entre Ríos es una de las provincias donde más rápido se difundió el uso de drones agrícolas. “En la zona de San Salvador es donde tenemos más drones volando”, afirmó.
En otros rubros, la incorporación fue más gradual. “Al principio muchos productores estaban más reticentes a la tecnología, pero muy despacio se van sacando el miedo y empiezan a ver los beneficios”, explicó.

Venta, capacitación y servicio técnico

La especialista también remarcó que estos equipos requieren acompañamiento técnico, tanto en la compra como en su mantenimiento posterior. “Son máquinas y pueden tener sus fallas”, señaló. Por eso, explicó que la comercialización se realiza a través de una red de distribución que incluye servicio de venta y postventa. “Nosotros trabajamos con un importador de DJI que opera mediante dealers y resellers. En nuestro caso brindamos el servicio de venta y postventa distribuidos a lo largo de la provincia”, explicó. Además, MB Maquinarias ofrece servicio de pulverización con drones, lo que permite que los productores accedan a esta tecnología sin necesidad de adquirir el equipo directamente. “La idea es poder darle el mejor servicio posible, tanto en repuestos como en reparaciones”, agregó.
Cada equipo se entrega con una instancia de capacitación previa. “Todos los puntos de venta están capacitados para hacer la entrega del equipo y brindar formación, para tratar de que el uso sea lo más responsable posible”, indicó.

Amplia variedad de aplicaciones

En cuanto a las tareas que pueden realizar los drones en el campo, Wilhelm aseguró que las posibilidades son muy amplias. “Son muchísimas las actividades que facilitan”, señaló. En Entre Ríos, donde existe una gran diversidad productiva, los drones pueden aplicarse tanto en cultivos intensivos como extensivos.
En el caso del arroz, su adopción ha sido particularmente rápida. Pero también se utilizan en cultivos extensivos como soja, donde permiten realizar aplicaciones sin pisar el cultivo. “La pérdida que se reduce por no pisar el cultivo es altísima”, explicó.
También mencionó su utilización en girasol para el secado y en actividades intensivas como cítricos o forestación. “En todo lo que es limpieza o aplicaciones en montes forestales es espectacular”, destacó.
Sin embargo, subrayó que aún queda camino por recorrer. “Hace falta más conocimiento y ajustar los parámetros del dron a cada actividad. La idea es que cada sector vaya desarrollando la tecnología según sus necesidades”, señaló.

Normativas y uso responsable

El crecimiento de esta tecnología también plantea nuevos desafíos en materia de regulación y buenas prácticas. Wilhelm explicó que los importadores y distribuidores intentan promover un uso responsable desde el momento de la venta. “Tratamos de ser lo más responsables posible, por eso la venta es tan técnica”, indicó.
En cuanto a las condiciones de aplicación, señaló que deben respetarse criterios similares a los de las pulverizaciones terrestres. “Las cuestiones climáticas y los parámetros de aplicación deberían ser los mismos”, afirmó.
Actualmente, distintos organismos trabajan en el desarrollo de protocolos específicos. “El INTA, junto con la Secretaría, está trabajando en protocolos para determinar bien los márgenes de aplicación”, explicó. Esto se debe a que la tecnología avanzó más rápido que la normativa. “La tecnología avanzó mucho más rápido y ahora se están ajustando las regulaciones”, señaló.
Entre Ríos, según indicó, se encuentra entre las provincias más avanzadas en materia de legislación vinculada a las aplicaciones agrícolas. Además, desde el INTA se están realizando capacitaciones específicas. “Se están dando cursos para aplicadores fitosanitarios de drones, como los que existen para aplicadores terrestres”, explicó.

Impacto ambiental y precisión

Uno de los aspectos que suele generar debate en torno a las aplicaciones agrícolas es el impacto ambiental. En ese sentido, Wilhelm destacó que los drones permiten trabajar con menores volúmenes de aplicación.
“Hay mucha reducción en el volumen de caldo”, explicó. Esto significa que se utiliza menos cantidad total de líquido, aunque con mayor concentración del ingrediente activo. Por eso, aclaró que se requieren cuidados específicos. “Tenes mucho más ingrediente activo concentrado, entonces hay que tener otros recaudos”, señaló.
Sin embargo, destacó que la precisión de estos equipos puede contribuir a reducir el impacto ambiental. “La selectividad permite reducir mucho el impacto porque podes aplicar por manchoneo y no en toda el área”, explicó. De esta manera, solo se interviene en los sectores donde realmente es necesario.

Un mercado en pleno crecimiento

Finalmente, la ingeniera se refirió a las perspectivas comerciales del sector, que muestran un crecimiento sostenido. “Desde que empezamos, el crecimiento fue muy grande”, aseguró. Según detalló, uno de los importadores con los que trabajan comenzó vendiendo alrededor de 300 unidades en su primer año.
“El año pasado se vendieron unas 600 unidades y para este año se espera que el mercado llegue a entre 900 y 1.000 drones, solo desde ese importador”, indicó. Si se suman otras empresas que también operan en el país, el crecimiento podría ser aún mayor. “Va a crecer muchísimo”, afirmó Wilhelm.
Y dejó una proyección que sintetiza el avance que muchos especialistas prevén para los próximos años: “Yo creo que vamos a llegar a tener un dron por campo… y más rápido de lo que pensamos”.

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